La Comisión Europea ha aprobado un paquete de medidas para la lucha contra el cambio climático, bajo la consigna “20-20-20 para el 2020”, que pretende elevar al 20 por ciento la aportación de las energías renovables y reducir en un 20 por ciento las emisiones con efecto invernadero.
La Comisión Europa aprobó esta semana un ambicioso plan contra el cambio climático, cuyas premisas básicas son el incremento de la eficiencia energética en un 20 por ciento, la reducción en un 20 por ciento de las emisiones de gases con efecto invernadero, que un 20 por ciento de la producción eléctrica provenga de las energías renovables, así como que el uso de combustible para automóviles sean un 10 por ciento de origen biodiésel.
Para España esto supone, según palabras de Joan Clos, ministro de Industria, Turismo y Comercio, “pasar del actual 20 por ciento de aporte de las renovables al mix eléctrico español a un 42 por ciento en 2020; va a suponer pasar del actual 3,6 por ciento de renovables en usos térmicos (calefacción y refrigeración) a un 6 por ciento y llevar el actual 0,6 por ciento de biocarburantes al 10 por ciento”.
El paquete de medidas establecido por Bruselas solicita que las emisiones de CO2 en la Unión Europea sean un 20 por ciento menos dentro de 12 años (en 2020). En este sentido, los sectores que operan en el mercado de emisiones (eléctricas, cementeras, vidrio, etc.) deberán bajar sus aportaciones en un 21 por ciento con respecto a las registradas en 2005. Asimismo, y como novedad, se establece un “límite único para toda la UE”, es decir a partir de 2013 desaparecen los 27 límites fijados por los 27 miembros.
Por otro lado, los sectores conocidos como “difusos” (vivienda, transporte, agricultura, etc.) deben reducir también un 10 por ciento de sus aportaciones a través de políticas de eficiencia energética, construcción sostenible, etc.
Los ingresos procedentes de este mercado de emisiones serán destinados a favorecer una economía respetuosa con el medio ambiente en la Unión Europea, así como a apoyar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático.
Por otro lado, el sector del aluminio, la aviación y la industria química pasan a formar parte del grupo de grandes emisores.